Pequeñas mentiras sin importancia

He llorado viendo “Pequeñas mentiras sin importancia” y es bonito llorar por amistad aunque en muchas ocasiones, siempre demasiadas, sea por situaciones o aspectos negativos. Pero me emociona sentir los lazos tan fuertes que hay entre las personas y, por suerte, me siento identificado. Por un amigo lo das todo, incluso más que por un familiar: escuchas, pides, ayudas y recibes. A pesar de ello las relaciones entre personas nunca son perfectas, la variable humana es la más irregular de todas y todos tenemos un universo interior en el que sólo el protagonista conoce la verdadera historia.

En el cine se suelen buscar relatos sobrenaturales, excepcionales, increíbles, envidiables u horripilantes pero esta es una historia de verdad, de las que todos vivimos. La trama gira entorno a un grupo de amigos de toda la vida, de esos por los que no pasa el tiempo entre ellos, desde el primer día hasta el último todo es igual. Uno de ellos sufre un grave accidente que le deja en estado crítico. Así, la vida pone a prueba la fortaleza de sus sentimientos reflejando la reacción de cada uno de ellos ante la difícil situación. Lo sienten, de veras, como si fuera su propia carne la que se hubiera desgarrado en el asfalto pero tras el accidente, el resto del grupo se va de vacaciones, algo que solían hacer todos juntos año tras año. ¿Es normal?, ¿es moral?

 La película está repleta de sentimientos profundos, de lazos irrompibles entre personas que comparten mucho más que sus gustos. Me ha hecho sentir y compartir su particular universo de amistad, la parte divertida de unas vacaciones entre amigos y la parte amarga de la decepción. He recordado los días en que he abrazado a un amigo agradeciéndole su paciencia y entrega, y también los días en los que he llorado decepción. Todos los protagonistas tienen sus secretos y a la vez comparten todo, juegan a ser transparentes pero anteponen sus necesidades a las de los demás. Y es lo bonito de convivir con otras personas, conocer la parte buena y la parte mala ,y aprender a convivir con ambas. Puedes haber sido decepcionado por un amigo, un hermano, pero si su corazón sangra una lágrima salada brotará de tus ojos.

Pablo Melgar

This old heart of mine – The Isley Brothers

Título original: Les petits mouchoirs

 

Año: 2010

 

Duración: 154 min.

 

Director: Guillaume Canet

 

Guión: Guillaume Canet

 

Música: Varios

 

Fotografía: Christophe Offenstein

 

Reparto: François Cluzet, Marion Cotillard, Benoît Magimel, Gilles Lellouche, Jean Dujardin, Pascale Arbillot, Edouard Montoute, Valérie Bonneton, Laurent Lafitte, Anne Marivin, Louise Monot, Joel Dupuch, Hocine Merabet, Maxim Nucci, Mathieu Chedid, Nikita Lespinasse, Jeanne Dupuch, Marc Maire, Neo Broca

 

Productora: Les Productions du Trésor / Europa Corp. / M6 Films / Caneo Films / Canal+ / Cofinovag / La Compagine Cinematographique Europeenne / Panache Productions

 

Género: Comedia.  Drama |  Amistad.  Comedia dramática

 

Nota: 8 Notable

 

Nota filmaffinity: 6,8

 

Nota IMDb: 7,1

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  • Tuve la fortuna de verla hace muy poco y me atrapó enseguida, con una sencillez para contar la naturaleza de sentimientos imbricados que oculta la amistad o en muchos casos ( como el mío…) la hermandad. Total y absolutamente recomendable…muy buen post.

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