Espíritu olímpico español

Hay una cosa que hoy me irrita y es la declinación, ante todo pronóstico, de la propuesta de “Madrid” como sede de las Olimpiadas del año 2020. Me ha entristecido mucho puesto que, como amante del deporte, me gustaría experimentar la aventura olímpica por lo menos una vez en la vida. El ambiente tiene que ser increíble, respirando deporte por los costados de la ciudad, en cada rincón una prueba y gente animando. Tiene que ser algo inolvidable. Además, todo el esfuerzo que ha hecho la Administración madrileña en reconstruir la ciudad para estos Juegos es impresionante. El billete de metro simple vale 2€ pero ahora tenemos “Villa Olímpica”, ¡qué lujazo!

Pero, objetivamente, organizar unas Olimpiadas no es cualquier cosa. En nuestras retinas todavía está la imagen de clausura de “Londres 2012”, tan opulenta y llena de absolutamente todo. Y todo muy caro. ¿Estaría a la altura Madrid de las circunstancias? Quiero dedicar unas palabras al Comité Olímpico Internacional a ver si se lo piensan dos veces.

Si vivierais en España, miembros del COI, sentiríais el bajón que ha dado la Sanidad española en los últimos años de crisis económica. Si vuestra salud empeorara o incluso algún accidente puntual os ocurriese y tuvierais que echar mano de la Sanidad Pública sufriríais las largas esperas y la deficiencia de los servicios debido a la reducción de personal, consecuencia de los recortes del Gobierno en su lucha contra la crisis. ¡Dios no quiera que algún turista olímpico tuviera la necesidad de visitar algún hospital durante su estancia en Madrid! Los hospitales podrían colapsarse en caso de alguna desgracia.

Miembros del COI, si os vierais amenazados por algún altercado fruto de la aglomeración de gente y tuvierais que ser  protegidos por las Fuerzas de Seguridad de España igual, encima, os llevabais un porrazo. Ya, que últimamente el protocolo a seguir es la disolución indiscriminada en las acumulaciones de gente.

Tampoco tentaría a la suerte cambiando mucho de ciudad, aunque os guste mucho la variedad de las pruebas o quisierais solamente hacer turismo por España. Es posible que no lleguéis a vuestro destino puesto que también se ha convertido en tradición el no cumplir con los requisitos mínimos de seguridad en el transporte público. De vez en cuando algún vagón descarrila y el número de parados baja considerablemente de una tacada. ¡Igual es ésta la única medida contra el paro!

Y, aunque os prometan que las cosas cambiarán no les crean, los verdaderos responsables de las desgracias de este país nunca pagan sus pecados. Esos mismos son los que nos gobiernan y la comunicación con ellos será muy fácil si hay maletines de por medio, además de su perfecto inglés. En caso contrario ni se molesten, aquí los políticos no son un servicio para el pueblo sino el pueblo es un servicio para los políticos. Un servicio para ganar dinero. Y si entráis en esa cúpula de clase alta, es posible que hagáis migas con ellos o que os llevéis algún pellizco en esta visita. ¡No se preocupen por las consecuencias judiciales, todo está paga’o!

Finalmente decirles que si buscan un lugar maravilloso donde tomarse “un café con leche” ese es Madrid. La gente de allí de veras sabe disfrutar de la vida y no hay más que verlos manifestarse porque no tienen trabajo o porque les han desahuciado. La alegría se respira por las calles de la capital de forma inverosímil. ¡Seguro que os reciben con los brazos abiertos!

No dejen de elegir a Madrid como sede, y a España como garante de la organización de estas Olimpiadas, o las del año que viene, o las del otro. Aquí, la mentalidad es la siguiente: “si soy pobre, echaré la quiniela a ver si me toca”. Y no ha tocado, aún así rebosamos espíritu Olímpico. ¡Definitivamente estaremos a la altura de las circunstancias!

Pablo Melgar

 España va bien – SKA-P

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